Cómo guiar la mirada por una Fotografía

¿Alguna vez te has parado a observar el recorrido que hacen tus ojos cuando miras una fotografía?
Es un ejercicio realmente curioso que te ayudará a comprender cómo deberías componer para dirigir la mirada del espectador por toda la escena hasta la zona más interesante, o intentar atraparla durante el mayor tiempo posible. Con la ayuda de la luz, las líneas, los colores, patrones, elementos, sujetos o con la oscuridad, podremos componer un camino que deberán seguir los ojos al mirar nuestra fotografía.
Con estas técnicas puedes hasta colocar en orden las zonas que se verán primero antes de volver a empezar o “lanzar” la mirada fuera de la imagen. Te animo a ser consciente de que existen y ponerlas en práctica poco a poco hasta llegar a guiar la mirada como este guardia de tráfico.
Analizando una fotografía
Coge una de tus fotos o cualquiera de internet y ábrela junto a esta ventana del navegador o en otra pestaña, de forma que puedas mirarla mientras lees este artículo. Ahora hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo que más destaca a simple vista?
  • ¿Cuál dirías que es el punto de interés?
  • ¿Qué es lo primero que han mirado tus ojos? ¿y después?
  • Observa el recorrido que hacen tus ojos por la escena y dónde terminan.
  • ¿Tus ojos han salido de la fotografía o han vuelto al primer punto que miraste?
  • ¿Ayuda esta composición a completar el mensaje que se quiere transmitir?

Saber dirigir la mirada a través de la escena, es primordial para comunicarse de forma efectiva con el espectador. No deberíamos conformarnos con hacer la foto a cualquier cosa y de cualquier manera y esperar a que la persona que observa la foto sepa dónde está la zona más interesante y en qué debería fijarse.
Ayudándonos de las líneas, los colores, la luz, el procesado o los elementos dentro del encuadre, podremos guiar la mirada hasta ese punto de interés y evitar que se pierda en zonas menos importantes, atrapándola mucho más tiempo.
Punto de interés
Una vez que localices qué parte o elemento va a ser el protagonista de tu fotografía, empieza a jugar con las técnicas de más abajo para guiar la mirada hasta él. No queremos que el espectador se pierda en elementos menos importantes o que poco aportan al mensaje final de la imagen.
Dónde colocar el punto de interés en una fotografía
Ten en cuenta estos factores a la hora de colocar el protagonista en el encuadre:
Nosotros leemos las imágenes de izquierda a derecha y de arriba a abajo.
La famosa regla de los tercios es una buena guía para aprender a colocar los elementos al principio, no siempre funciona pero la composición será más agradable.
Busca zonas más brillantes que el sujeto que puedan distraer de lo realmente importante e intenta sacarlas del encuadre, pero si no puedes sigue leyendo el artículo.
Colocar el sujeto o lo más interesante en zonas donde convergen líneas es una excelente forma de guiar la mirada hasta ese elemento.
Recuerda que puedes utilizar el flash para dar un toque de luz a la zona más importante y así resaltarla del resto de la escena. Escribí un artículo sobre cuando utilizar el flash por si quieres echarle un vistazo.
Las zonas más brillantes por norma general atraerán la mirada antes que ninguna otra zona.
Componer con la luz
La luz puede conseguir que el sujeto destaque del resto de la escena y así llamar la atención del espectador, para que sus ojos vayan directamente a ella cuando mire la fotografía por primera vez.
Mira la foto de más abajo ¿a dónde se han ido tus ojos nada más mirarla? ¿qué recorrido han hecho? Si eres humano (y si no lo eres deja un comentario presentándote, tengo muchas preguntas que hacerte) lo más probable es que hayas mirado primero el sol, esa luz atrae demasiado como para no mirarla primero. Generalmente nuestros ojos se dirigen primero a los puntos más brillantes de la imagen, por lo que el sol cumple todos los requisitos.
Una vez que tus ojos han visto el sol buscan el siguiente punto al que dirigirse ¿sabes cual es? Exacto, el sujeto, en un segundo tus ojos lo han analizado de arriba a abajo y te has hecho una primera idea de qué ocurre en la imagen, pero todo no termina ahí, aún queda un largo camino por recorrer y nunca mejor dicho. Ahora que hemos localizado el sujeto, tus ojos se dirigen por el camino hasta el final, como si éste fuera una flecha que nos dirigiese. Una pena que el camino no tenga más definición, ya que esto ayudaría muchísimo a sentirnos más atraídos.
Ahora fíjate como al terminar de analizar el camino, tus ojos han vuelto al sol. A cualquier parte de la escena que mires, sentirás una atracción muy fuerte a volver a mirar ese punto tan brillante y todo empezará de nuevo, el sol, sujeto, camino, sol, sujeto, camino ¿ves cómo nos atrapa? Cuando seas consciente de esta atracción entonces podrás pararte a observar el resto de elementos menos interesantes de la escena, pero no sin antes haber hecho el recorrido anterior.
En este caso lo que hace que el sujeto cobre protagonismo, no es que brille tanto como el sol, si no el contraste de algo tan oscuro sobre la luz brillante, el trigo y el camino, todos son elementos con mucha luz, frente al sujeto tan oscuro. Jugar con este tipo de contrastes te ayudará a componer y decirle a los ojos de la persona que mire tu foto dónde debería mirar y cuándo.
Dirigir la mirada del espectador en fotografía
Desenfoca zonas menos importantes

Gracias a la hiperfocal y apertura de diafragma podrás desenfocar el fondo, bordes o primeros planos para que la mirada no se fije en esas zonas. En la fotografía del ejemplo si el fondo estuviese nítido la imagen final perdería mucha fuerza, una apertura abierta me ayudó a conseguir un desenfoque más que suficiente para evitar distracciones..
Puntos de interes en una fotografia digital.
Utiliza otros elementos para guiar
Los elementos de la imagen nos pueden ayudar a dirigir la mirada del espectador por la escena, debes buscar líneas, formas o gestos que obliguen a los ojos a tomar una dirección concreta.
Mira el siguiente ejemplo, gracias al fuerte contraste del primer plano con el fondo iluminado, los ojos se van directamente a la chica y se preguntan ¿dónde debería ir ahora? Gracias a la posición de la chica y a que esté mirando hacia la izquierda, nuestros ojos van en esa dirección a buscar el siguiente punto de interés y se encuentran con la barca. Este elemento también está en penumbra rodeada de luz, por lo que atrapa la mirada, pero ocurre algo muy curioso. La posición de la barca apuntando hacia la chica hace que volvamos al punto realmente importante, la chica. Si te fijas, se forma un triángulo entre la cabeza, los pies y la barca del que nuestros ojos no saben salir por sí solos.
Tips de composición fotográfica
Utiliza los elementos de la escena, muévelos o colócate en una posición estratégica antes de disparar, con composiciones como la anterior, obtendrás fotografías mucho más interesantes y darás fuerza al mensaje.

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